En Ecuador son frecuentes los terremotos y su causa es casi siempre atribuible a los procesos tectónicos de las amplias zonas de subducción a lo largo de las costas del océano Pacífico. Este terremoto, con epicentro
en la costa del norte del Ecuador, se inscribe en este mismo contexto
de tectónica de placas. Su origen es el cabalgamiento en el límite o
cerca del límite entre la placa continental sudamericana y la del Pacífico (placa de Nazca). En el lugar donde se produjo el terremoto, la placa del Pacífico
subduce en dirección al oriente a una velocidad de 61 milímetros por
año. Este mecanismo de producción de los terremotos es común a toda la
zona del borde costero de Chile, Perú y Ecuador (Cinturón de Fuego del Pacífico) y es el origen del mayor terremoto que conoce la historia humana (que alcanzó una magnitud de 9.5 en la escala de escala sismológica de Richter y se produjo en el sur de Chile en 1960 Desde comienzos del siglo XX, en Ecuador se han registrado siete
terremotos de gran magnitud en esta misma zona, con epicentros ubicados a
muy pocos kilómetros de este terremoto, como el de 1906 y el de 1942.
El mayor de ellos es el terremoto de 1906 e involucró una zona total de ruptura que se estima en unos 400-500 km y fue acompañado de un tsunami,
provocando muchos centenares de muertes. El evento de 2016 se ubica en
el límite sur de la zona de ruptura del terremoto de 1906